23/08/2011

Tribunas para todos

Noticia

Conocida la sanción bajas de calorías que recibió River tras los escandalosos acontecimientos de la promoción ante Belgrano, el Monumental vacío retumbará de eco por dos largos meses mientras se cumple la sanción (5 partidos de local en otro estadio). La casa de River pagó los platos que rompieron la negligencia dirigencial, la inoperancia policial y los delincuentes vestidos de hinchas en un hecho que empañó la historia del fútbol argentino y manchó una definición que al final dejó a River en la lona.

En una cadena de barbarie que todavía no conoce detenidos ni culpables, nadie miró la profundidad de los hechos que están enmarcados en la connivencia entre barras, dirigentes de fútbol y partidos políticos, en una relación que los acontecimientos se han cansado de probar. 
El ascenso ya lleva 4 años sin visitantes ni soluciones. La discusión por el ingreso de los hinchas la reabrió el perspicaz presidente de Independiente Rivadavia, Daniel Vila, quien al encontrar la pelota picando la clavó en un ángulo.

El sábado River jugó su primer partido como visitante en el ascenso, en el remodelado Malvinas y ante una marea millonaria, que provocó la apertura de una tribuna para hinchas que no fueran de la Lepra, con capacidad para 12 mil personas.

Vila supo aprovechar el tamaño del estadio y también lo usufructuó como alfombra en su camino hacia la candidatura de la AFA, en una jugada de pizarrón que fue arriesgada, pero que seguro le abrirá el juego a una medida que en estas horas se estaría oficializando: la vuelta de los visitantes. Desde el mismísimo descenso de River, el Gobierno nacional viene induciendo a los organismos de seguridad y a la AFA para que se levante la veda discriminatoria.

Si esto no prospera, seguirá tomando fuerza la “trampa” para evadir una medida irrisoria. Aquellos que conocemos desde adentro las categorías menores podemos afirmar que desde hace años los visitantes tozudos y con voluntad para entrar pudieron filtrarse en los estadios, con un guiño de los dirigentes que los ayudaron a viajar para ver a su equipo. En un país donde las palabras igualdad y equidad se fueron poniendo de moda como batería política, el fútbol argentino vive en las antípodas, cómplice de la inentendible prohibición de ingreso para los visitantes del ascenso y ejecutor de un injusto reparto de penas entre grandes (River) y chicos (Chicago y Almirante Brown), que por la manera en que son tratados, se han convertido en los nuevos perejiles del fútbol argentino.

Descargar proupuesta de ley
Descarga del estatuto actual de la AFA
Últimas noticias
Una joda más grande que la Argentina misma Leer
El burlesco Torneo del Interior Leer
La lesión de Mauro Gil pone en evidencia el desmanejo... Leer
El muerto n° 159 de la Era Grondona: más violencia,... Leer
Barras bravas: otra vez locura sin respuestas Leer